Diversidad Literaria, S.L. ha sido beneficiaria de una subvención para la contratación estable de personas jóvenes, cofinanciada por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+) y la Unión Europea, en el marco del Programa para el fomento de la contratación en la Comunidad de Madrid.
Silvia Sánchez Barahona
Silvia Sánchez Barahona (Managua, 1975) es abogada. Estudió Derecho en la Universidad Complutense de Madrid (España) y en la Universidad Americana (UAM), en Nicaragua. Su carrera profesional está marcada por su formación como fiscal auxiliar en el Ministerio Público de su país natal, institución de la que formó parte entre 2002 y 2011.
La lectura siempre ha sido un complemento imprescindible en su vida. Sus intereses abarcan distintos géneros y estilos: biografías, novelas, ensayos, cómics, microrrelatos, enciclopedias, filosofía y cuentos cortos. La literatura, en todas sus formas, es para ella simplemente fascinante y capaz de estimular todos los sentidos.
Sinfonía en blanco y negro es un experimento literario en el que se combinan distintas historias reales que pasaron por los juzgados de Managua y en las que la autora estuvo presente de una u otra forma. Para preservar la identidad de las personas implicadas, se han cambiado los nombres, las fechas y otros detalles relacionados con los personajes y los lugares donde ocurrieron los hechos.
El título de la obra hace alusión al color de las bolas negras y blancas utilizadas en los juicios con tribunal de jurados, donde ambos colores representan los veredictos de culpabilidad o no culpabilidad. El sonido de las bolas al caer contra la madera de la caja de votación del jurado compone una sinfonía perversa que no admite claroscuros.
Esta es la primera de un recopilatorio de relatos cortos que he escrito a modo de catarsis, con un poco de humor y un poco de nostalgia, recordando algunos de los casos que marcaron mi vida profesional cuando fui fiscal en mi país (Nicaragua). Los casos son reales, aunque he cambiado nombres, descripción de personajes, lugares, fechas, etc., cuidando de no ser demasiado fiel a las historias y no hacer una alusión directa a sus protagonistas.




